Durante décadas pensamos que los psicodélicos solo actuaban sobre la mente.
Hoy, la ciencia empieza a preguntarse algo mucho más grande:
¿Podrían también ayudar al cuerpo a recuperarse?
Y una de las preguntas más interesantes surge en oncología.
El problema que deja la quimioterapia
La quimioterapia salva millones de vidas.
Pero algunos de los medicamentos utilizados para destruir las células tumorales también pueden dañar los nervios periféricos.
A este efecto secundario se le conoce como neuropatía periférica inducida por quimioterapia (CIPN).
Los síntomas pueden incluir:
dolor constante
hormigueo
pérdida de sensibilidad
debilidad muscular
dificultad para caminar o utilizar las manos
En muchos pacientes estos síntomas desaparecen.
En otros pueden durar años o incluso convertirse en permanentes.
Actualmente existen muy pocos tratamientos realmente eficaces para reparar este daño.
Un descubrimiento que cambió la forma de ver el cáncer
El cirujano oncólogo Dr. Moran Amit, investigador del MD Anderson Cancer Center, ha dedicado años a estudiar la relación entre los tumores y el sistema nervioso.
Su trabajo mostró algo sorprendente:
Los nervios no son simples espectadores.
Muchos tumores establecen una comunicación activa con ellos y utilizan señales nerviosas para favorecer su crecimiento, invasión y propagación.
Es decir:
El sistema nervioso participa en la biología del cáncer mucho más de lo que se pensaba hace unos años.
Este descubrimiento abrió nuevas líneas de investigación sobre cómo proteger y regenerar los nervios afectados tanto por el tumor como por algunos tratamientos.
¿Dónde entra la psilocibina?
Aquí aparece una hipótesis que está despertando mucho interés.
Diversos estudios en laboratorio han demostrado que la psilocibina y su metabolito activo, la psilocina, pueden estimular procesos relacionados con la neuroplasticidad.
En modelos experimentales se ha observado que favorecen:
crecimiento de nuevas conexiones neuronales
formación de espinas dendríticas
aumento de factores relacionados con la regeneración neuronal
mayor capacidad de adaptación del sistema nervioso
Por eso algunos investigadores se preguntan:
Si la psilocibina favorece la plasticidad neuronal…
¿podría ayudar algún día a reparar el daño nervioso provocado por la quimioterapia?
Lo que dice la ciencia hoy
La respuesta honesta es:
Todavía no lo sabemos.
Hasta el momento:
existen evidencias sólidas de que la psilocibina puede inducir cambios de neuroplasticidad en estudios preclínicos;
también hay ensayos clínicos que muestran beneficios importantes para la ansiedad, la depresión y el sufrimiento emocional en pacientes con cáncer;
pero aún no existen estudios clínicos que demuestren que la psilocibina regenera los nervios dañados por la quimioterapia en humanos.
Es una hipótesis científica prometedora.
No un tratamiento demostrado.
Lo que podría venir
Muchos investigadores creen que los psicodélicos podrían tener aplicaciones médicas mucho más amplias de las que imaginábamos hace unos años.
Si futuras investigaciones confirman que pueden favorecer la reparación del sistema nervioso, podrían abrir una nueva vía para tratar enfermedades en las que hoy apenas existen opciones.
Pero esa respuesta solo podrá llegar mediante ensayos clínicos bien diseñados.
La ciencia acaba de empezar a hacer la pregunta.
Todavía está buscando la respuesta.






